Venice Rose se toca el coño hasta correrse una docena de veces en la cocina

Más detalles

Venice Rose está en la cocina, lista para jugar. Se pone cómoda y empieza a provocarse a través de la ropa antes de sacar un juego de consoladores de cristal. Los lubrica y comienza a introducírselos en el coño, primero despacio y luego con más urgencia. Mientras se folla con los juguetes de cristal, sus gemidos llenan la habitación. Alterna entre diferentes tamaños y formas, empujándolos bien adentro de su chocho, curvando la punta para darle a su punto dulce. Sus muslos tiemblan mientras se acerca a su primer orgasmo, y cuando llega, grita con el cuerpo estremecido. No se detiene ahí. Venice sigue, cabalgando los consoladores, frotando su clítoris contra la base y metiéndose los dedos en su raja mojada. Cada ola de placer le trae otro clímax intenso, y pierde la cuenta mientras se corre una y otra vez. Su coño aprieta el cristal, y se empuja al límite, persiguiendo cada orgasmo hasta quedar completamente agotada, cubierta de sus propios jugos, satisfecha y rendida.

Buscar