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Maya le chupa la polla y se la cabalga a Stanley Johnson en la oficina de préstamos
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Maya está decidida a sacar adelante su lavandería de autoservicio y está dispuesta a usar todos sus encantos para conseguirlo. En la oficina de préstamos, se pone seductora con el gerente de crédito Stanley Johnson, luciendo una falda, medias y un sujetador que enseña sus grandes tetas. Empieza acercándose, dejando que él le toque por encima de las braguitas, y pronto está de rodillas, bajándole la cremallera y sacándole la polla. Maya envuelve sus labios alrededor de la polla de Stanley y se pone a trabajar, chupándosela en profundidad. Se la mete entera hasta la garganta, atragantándose un poco mientras le hace una garganta profunda, y luego retrocede para lamer el tronco y jugar con la cabeza. No le quita los ojos de encima, gimiendo con la boca llena, y le escupe en la polla para dejarla resbaladiza. Stanley la agarra del pelo y le folla la boca, empujándole la polla más adentro hasta que ella babea y se ahoga. No contenta con solo chupar, Maya se levanta, se sube la falda y aparta las braguitas. Se sube al regazo de Stanley, a horcajadas, y guía su polla dentro de su apretado coño. Se la cabalga con fuerza, rebotando sobre su polla, con las tetas rebotando en el sujetador. Stanley estira la mano y le baja el sujetador, liberando sus pezones, y ella se inclina para besarlo mientras frota su clítoris contra su pelvis. Cambian de postura y se van al escritorio. Maya se inclina y Stanley la toma por detrás, a perrito. Se la folla con fuerza, dándole azotes en el culo y tirándole del pelo, mientras ella gime y empuja hacia atrás. Ella estira la mano para abrirse el culo, dejando que él lo vea todo, y él sigue machacándole el coño hasta que ella está a punto de correrse. Maya se da la vuelta y se arrodilla de nuevo, tomando la polla de Stanley en su boca una última vez. Se la chupa rápido, masturbándole el tronco con la mano, y cuando él se corre, ella recibe su leche en la boca. Se traga cada gota, se lame los labios y le enseña la lengua, y luego le sonríe satisfecha de haber conseguido lo que quería.


























