Mayara Lopez le suplica una paja con aceite y una cogida dura a su piscinero

Más detalles

Mayara Lopez está sola en casa, cada vez más excitada mientras observa a su piscinero, Johnny Love, trabajando afuera. No puede quitarle los ojos de encima y su coño empieza a palpitar. Decide que ya ha tenido suficiente de solo mirarlo y lo llama para que entre. En cuanto Johnny entra, Mayara no pierde el tiempo. Lo deja desnudo y coge una botella de aceite. Le vierte el líquido resbaladizo por toda su polla dura y empieza a masturbarlo con movimientos lentos y resbaladizos. Su mano sube y baja por su verga, extendiendo el aceite por cada centímetro, haciendo que su pija brille. Con la otra mano le acaricia los huevos, sintiendo cómo palpita en su agarre mientras acelera, ordeñándolo hasta dejarlo bien tieso. Pero una paja no es suficiente para Mayara. Está empapada y desesperada por que la follen. Se inclina y deja que Johnny deslice su polla aceitosa dentro de su coño por detrás. Él la embiste con fuerza, sus caderas golpeando contra su culo mientras se hunde profundamente en ella. Mayara gime y empuja hacia atrás, tragándose cada centímetro de su verga. El aceite lo hace todo resbaladizo y húmedo, y Johnny la folla con energía cruda y apasionada, llenando su chocha hasta que ella tiembla de placer. Follan duro, con las tetas de Mayara rebotando mientras Johnny la clava por detrás. Él la agarra de las caderas y la atrae hacia su polla, follándola profundo y rápido. La habitación se llena con los sonidos de piel mojada y gemidos mientras se pierden en el momento. El coño de Mayara se aprieta alrededor de su verga, y ella está disfrutando cada segundo de ser rellenada por la polla gruesa de su piscinero. Johnny sigue martilleándola, y las piernas de Mayara empiezan a temblar. Está a punto de correrse, y puede sentir la polla de Johnny hinchándose dentro de ella. Él la folla hasta que ella se corre, y luego se la saca, masturbándose su polla aceitosa hasta que dispara su lefa por todo su cuerpo. Mayara queda satisfecha, cubierta de aceite y semen, después de un polvo caliente y sudoroso con el piscinero.

Buscar